Los proyectos colaborativos dan un nuevo impulso a la descarbonización de la distribución urbana

El sector que requiere el mayor nivel de conocimiento posible para poder crear proyectos colaborativos que permitan recopilar y compartir datos para mejorar las operaciones

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La morosidad en el transporte repunta hasta 87 días de media en Junio

7 de cada 10 pagos en el sector no cumplieron con la legalidad vigente sobre morosidad.

Según los datos actualizados del Observatorio permanente de la morosidad y los pagos en el sector del transporte por carretera, promovidos por Fenadismer y en colaboración con la Fundación Quijote para el Transportela morosidad en el transporte en Junio ha experimentado un fuerte repunte hasta situarse en 87 días de media, 3 puntos más que en el mes precedente, incumpliendo el plazo máximo legal el 73% de los clientes de los transportistas, de los que un 22% pagaron a más de 6 meses.

Por lo que se refiere a los plazos de pago, se acentúa la tendencia creciente de demora que se ha venido constatando especialmente tras la aparición de la pandemia por el covid-19, situándose en 87 días de media en el mes de Junio, superior al mes anterior que se situaba en 84 días de media.

Así en el último mes, nada menos que el 73 % de los pagos que se realizan a las empresas transportistas por parte de sus clientes incumplieron la legislación vigente en materia de morosidad al superar el plazo máximo de 60 días a contar desde la realización del servicio, es decir, más de 7 de cada 10 pagos en el sector no cumplieron con la legalidad vigente.

Además es tal el grado de incumplimiento y de demora en los pagos, que de ellos un 48% se realizaron a más de 90 días e incluso un 22% a más de 120 días, plazo en el que el transportista ya ha tenido que adelantar hasta dos trimestres el ingreso del 21% del IVA a Hacienda, con la incertidumbre de si cobrará la factura 6 meses o más después.

En cuanto a los medios de pago que se utilizan para pagar a sus transportistas, durante el mes de Junio pasado las modalidades más habituales continúan siendo, por este orden, la trasferencia (45%), seguido del confirming (39%), el pagaré (16%)  y el cheque (<1%).

En este sentido, el proyecto de Ley para establecer un régimen sancionador, que en la actualidad se encuentra en el Senado, aunque no se espera que sea tramitada hasta después del verano, además de las sanciones económicas de hasta 6.000 euros ya recogidas en la vigente Ley de Ordenación de los Transportes Terrestres, introduce una nueva sanción agravada para aquellas situaciones reincidentes más abusivas en materia de plazos de pago, en concreto, en aquellos casos en que “se considere que la conducta afecta significativamente a la capacidad y a la solvencia económica del acreedor o se haya superado en más de 120 días el plazo máximo legal de pago”, estableciendo para ellos una sanción de hasta 30.000 euros, que en base a la situación actual en materia de pagos en el sector del transporte de mercancías por carretera sería impuesta a un 22% de los cargadores y operadores logísticos que contratan transporte en España.

Jornada sobre Ciberseguridad en la Logística y el Transporte, organizada por UNO

La Ciberseguridad sigue siendo un asunto que atañe a todas las empresas pequeñas o grandes.

La Organización Empresarial de la Logística y el Transporte, UNO, ha programa una nueva jornada informativa sobre la Ciberseguridad en la Logística y el Transporte. En esta ocasión se llevará a cabo el próximo martes 20 de julio, a partir de las 9.00 de la mañana, en el Auditorio de la Generalitat de Catalunya, situado en la Avenida de Josep Tarradellas 2-6, 08029 Barcelona. La jornada está financiada por el ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana y cuenta con la colaboración de la Generalitat de Catalunya.

UNO lleva casi un lustro promoviendo y organizando jornadas sobre la ciberseguridad en la logística y el transporte desde que se empezó a fraguar en la UE el Reglamento de Ciberseguridad de la Unión, que entró en vigor en junio de 2019 y que ha sido revisado y enmendado sucesivamente por el cambio y aumento de las amenazas en la red.

Las jornadas especializadas de UNO en ciberseguridad actualizan los últimos casos y amenazas en el sector y difunden la necesidad de conocerlos y prepararse: cómo hacer frente los riesgos, los peligros a lo largo de la cadena de suministro o análisis sobre sectores especializados como el transporte de mercancías peligrosas, carga general de alto valor añadido o el transporte internacional, son tratados habitualmente en estas jornadas.

La Organización Empresarial de la Logística y el Transporte también colabora estrechamente con el Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE), que trata, entre otros objetivos, de promocionar la ciberseguridad en el ámbito empresarial. Precisamente a través de la Secretaría de Estado para la Sociedad de la Información y la Agenda Digital, el INCIBE ha diseñado y desarrollado diez itinerarios interactivos de formación en ciberseguridad específicos para diversos sectores empresariales, entre los que se encuentra la logística y el transporte. Se trata de una iniciativa dirigida principalmente a formar a empresarios de pymes interesados en mejorar la ciberseguridad en su empresa.

Nace un movimiento para aportar sentido común en cuestiones relacionadas con la alimentación

El sector de alimentación y bebidas lanza #somosNutrisensatos, un movimiento que nace para impulsar y defender el modelo de nutrición sensata, basada en una dieta variada, equilibrada y suficiente y en hábitos de vida saludables, además de actuar contra los bulos y la desinformación en alimentación. #somosNutrisentatos está impulsado por la Federación Española de Industrias de Alimentación y Bebidas (FIAB), con el apoyo de AECOC, ASAJA, COAG, Cooperativas Agro-alimentarias, Hostelería de España, Marcas de Restauración, PROMARCA y UPA. El movimiento destaca la importancia de los valores, la calidad y la seguridad de la cadena alimentaria española y sus productos, que junto a otros factores hacen de España el país más saludable y uno de los de mayor esperanza de vida del mundo. Destaca la importancia de los valores, la calidad y la seguridad de la cadena alimentaria española y sus productos, que junto a otros factores hacen de España el país más saludable y, pronto, el de mayor esperanza de vida del mundo Así, según el Índice de Salud Global de 2020 de Bloomberg, España se sitúa a la cabeza en el ranking de los países más saludables del mundo. Entre otros factores, el Informe señala al patrón de alimentación mediterráneo que siguen los españoles, así como su variada gastronomía y la práctica regular de actividad física moderada, como algunos aspectos clave que han contribuido a que España pasara del sexto puesto a liderar la clasificación en tan solo tres años. Además, según el ranking del Instituto de Métricas y Evaluación de la Salud (IHME), España alcanzará en 2040 una esperanza de vida media de 85,8 años, cifra significativamente superior a la de 2016, que estaba en 82,9 años, con lo que llegaríamos a superar a Japón. Por ello, #somosNutrisensatos arranca con una campaña digital a la que además de integrantes de la cadena alimentaria, están invitados a sumarse otros colectivos y particulares como médicos, nutricionistas, chefs, deportistas, etc. Este movimiento, además de poner en valor la riqueza gastronómica de España y el papel que cumplen las empresas y trabajadores de toda la cadena alimentaria, también destaca el hecho de que nuestro país cuenta con más de 350 denominaciones de origen y suma más de 300 Estrellas Michelin, datos que evidencian el papel central de la alimentación en nuestra identidad y cultura. «Es un hecho incuestionable que España posee un alto nivel de calidad de vida. A pesar del terrible efecto que ha producido la pandemia, el nuestro sigue siendo uno de los países con mayor esperanza de vida. Estamos orgullosos de que la alimentación sea un factor muy importante que contribuye a este reconocimiento y los representantes de la cadena alimentaria seguiremos esforzándonos para mantener este estatus que nos caracteriza y distingue en el mundo entero», señalan los impulsores de este movimiento. Contra la desinformación y los bulos Al mismo tiempo que ha crecido el interés de los consumidores por la nutrición y la salud, el sector de los alimentos y bebidas es uno de los más expuestos a las fake news, llegando a representar el 30% de los bulos que circulan en las redes sociales en 2019 y casi la mitad en 2022, según el estudio de Gartner Consultores para CECU. Además, dicho informe advertía de que el 60% de quienes reciben este tipo de contenido cambia su opinión sobre el producto en cuestión. Por ello, #somosNutrisensatos tiene entre sus objetivos aportar sentido común a muchas cuestiones relacionadas con la nutrición y la salud e incentivar a los ciudadanos a que acudan a fuentes fiables y que cuenten con el rigor científico. Los eslabones de la cadena de alimentación y bebidas se unen frente a la desinformación y los bulos que siembran dudas en el consumidor sobre ciertos productos e ingredientes «Los eslabones de la cadena vemos con preocupación estos mensajes que, carentes del aval científico, siembran dudas en el consumidor. La desinformación que cuestiona la calidad y seguridad de nuestra gastronomía produce alarma social y, en muchos casos, lleva a los consumidores a desterrar de su dieta ciertos productos o ingredientes de manera injustificada», lamentan estas organizaciones. Para los impulsores del movimiento, un consumidor Nutrisensato sigue una dieta variada y equilibrada, adaptada a sus gustos y necesidades nutricionales y tiene en cuenta las frecuencias de consumo y las raciones; mantiene hábitos de vida saludables y cuida su descanso y sus hábitos de sueño; es un consumidor informado a través de fuentes veraces y científicas, que cuestiona los bulos y mitos sobre alimentación; se interesa por cuestiones nutricionales y lee las etiquetas de los productos; aplica sus conocimientos para combinar los alimentos de manera adecuada; respeta todas las tendencias y hábitos alimenticios y no demoniza productos o ingredientes; disfruta de la comida, del placer de la alimentación, entendida como una forma de compartir y socializar nuestros productos y como parte de nuestra identidad y tradición. Además, es un consumidor responsable, cuyos hábitos inciden en la sostenibilidad y la reducción del desperdicio alimentario.