Un camión pesado de larga distancia típico de sus asociados consume más de 4.000 litros de combustible al mes. En la actualidad, a nuestro país solo llega un 5% del petróleo y un 2% del GNL que pasa por el Estrecho de Ormuz; sin embargo, cualquier medida preventiva en la región se refleja rápidamente en los precios del crudo y del gasóleo y tiene un impacto directo sobre las empresas de transporte.