El Black Friday ha dejado de ser una campaña de compras impulsivas para convertirse en una herramienta de planificación del gasto familiar, en un contexto marcado por la contención del tique medio.
El Black Friday ha dejado de ser una campaña de compras impulsivas para convertirse en una herramienta de planificación del gasto familiar, en un contexto marcado por la contención del tique medio.