Hace apenas unos años resultaba sencillo distinguir entre un establecimiento de retail y un restaurante: objetivos distintos, espacios diferenciados, experiencias separadas. Hoy esa frontera es mucho menos evidente.
Hace apenas unos años resultaba sencillo distinguir entre un establecimiento de retail y un restaurante: objetivos distintos, espacios diferenciados, experiencias separadas. Hoy esa frontera es mucho menos evidente.