Numerosos transportistas españoles están sufriendo graves perjuicios tras descubrir que la Dirección General de Tráfico, DGT, ha dado de baja definitiva vehículos afectados por la dana de Valencia sin comunicarlo a sus propietarios, lo que está provocando que muchos profesionales y particulares estén circulando, sin saberlo, con vehículos que ya no están administrativamente de alta.