En vista del retraso en la disponibilidad e instalación de los nuevos tacógrafos inteligentes en toda la UE, la Comisión ha permitido retrasar hasta el 28 de febrero de 2025 la obligación de instalar el tacógrafo inteligente de segunda generación.
En vista del retraso en la disponibilidad e instalación de los nuevos tacógrafos inteligentes en toda la UE, la Comisión ha permitido retrasar hasta el 28 de febrero de 2025 la obligación de instalar el tacógrafo inteligente de segunda generación.