Mayo se desarrolla en un contexto económico que mantiene una base sólida, con un crecimiento del PIB del +2,7% interanual en el primer trimestre de 2026, pero con señales de moderación y una inflación general que se sitúa en el 3,2%, evidenciando que la presión sobre los costes sigue presente. En paralelo, la confianza del consumidor se mantiene en niveles bajos, lo que refuerza una actitud de compra más prudente y selectiva.