El actual panorama del comercio mundial exige que las multinacionales adopten una postura práctica que combine la visión a largo plazo con una elevada agilidad operativa. Algunas tendencias estructurales, como el auge de la IA y el nuevo enfoque manufacturero de China, están destinadas a perdurar, por lo que los líderes empresariales deben orientar sus estrategias hacia los corredores comerciales más resilientes.