Durante los 16 años de vigencia del carné por puntos, la impartición de los cursos para recuperar los puntos perdidos se ha venido haciendo en régimen de monopolio, en base a una concesión administrativa que ha ido sucesivamente otorgando a lo largo de estos años la Dirección General de Tráfico a la Confederación Nacional de Autoescuelas, tras el correspondiente concurso administrativo.